Si estuviera por bromear un poco, contestaría la pregunta del título diciéndole al lector que lo que hay allí es estrés, y eso, que en realidad lo hay en gran cantidad. Pero no estoy por ironizar, ya que no quisiera que nadie se confunda sobre mi intención en relación con un asunto tan serio como el que tratamos ahora.
La televisión está siendo terriblemente mal aprovechada. Cada vez esta realidad empeora en todo el mundo, sobre todo en el conjunto de los países subdesarrollados. En estos las consecuencias son más nefastas a causa de la mala formación cultural que afecta a gran parte de los padres, que han sido víctimas de la educación deficiente y la mala economía.
A los canales de televisión de la República Dominicana, por ejemplo, llega de todo lo producido en el extranjero, dígase Estados Unidos. Además, nos llegan las telenovelas de otros países latinoamericanos. Todos son generalmente programas que promueven la violencia, nos la embarran en la cara, nos la meten al corazón. Nunca hemos visto que Supermán pueda persuadir a los delincuentes, ni que Batman logre desarrollar una amistad con el Guasón. No. El Guasón se mantiene malo durante años y años, escena tras escena, programa tras programa.
Los “culebrones” no dejan de incluir maldades, porque su tema es la maldad himana mostrada en sus más viles aristas. Es asombroso cómo los guionistas se solazan en ello, convirtiéndolo en una suerte de mar en que el espectador tiene que bañarse día tras día. De ese baño sale con una fuerte sensación de amargura, de frustración, de deseo de venganza.
Nuestros niños resultan ser víctimas de la televisión, lo cual es muy pernicioso para toda la sociedad. Así se puede crecer hecho un individuo indolente, que acude a la violencia para resolverlo todo. Quien escribe creció en barrios de Santo Domingo, como San Carlos y Villas Agrícolas. Lo que vi en televisión fue series de programas en que los ídolos se defendían con armas, con los puños… Rarísima vez con la palabra. Esto no es entretenido, esto no atrae almas, las trompadas y balazos son mucho más fácil de escenificar que desarrollar el discurso de la persuadió. En Bonanza, una serie un tanto inclinada a controlar los actos violencia, los intentos de persuasión fallaban con alta frecuencia. Como quien escribe no se perdía a Supermán, Batman, Bonanza, La Patrulla Juvenil, Los Vengadores, El Hombre del Rifle, Wyatt Earp… me comportaba como un genuino aventurero: andaba siempre por las calles escapado de mis padres, al ver acercarse la moto de mi padre saltaba hábilmente paredes que me llevaban al patio de nuestra casa; jugaba barajas en los patios; peleaba a los puños con compañeros; me colgaba de vehículos que iban en movimiento… Luego de alejarme de la telvisión, cumplidos los trece años, fui cambiando hacia otro modelo de vida: me hice lector consuetudinario, moderado al actuar, respetuoso de las niñas…
Quizá no solamente la televisión me sirvió de modelo. La sociedad toda era ya violenta. La escuela España era gran fuente de violencia (ella también veía televisión), el régimen gubernamental asesinaba a ciudadanos inconformes o delincuentes; entre la policía había desde antes individuos insanos; los políticos se maltrataban de diversos modos…
Lo que ahora veo en la televisión lo analizo, y no gracias a ella, sino a los libros que me han estado guiando, al cine artístico que he visto, a los documentales educativos que he podido ver en salas especiales y en algunos canales de televisión. La televisión que veía a los diez años no me enseñaba a ver televisión, a criticarla, a ser selectivo. Y es que en ella siempre estamos recibiendo la comida ya hecha, nunca las recetas, el modo de preparación de los programas, los móviles de los productores…
El caso de la televisión no será cerrado nunca, por más que la trabajemos. Aún así, yo quiero otra televisión para mí y para mis hijos. ¡La tenemos que exigir!
Teelvisión, Bonananza, Trompadas, Balazos, República Dominicana, Sociedad, Violencia
domingo 18 de enero de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)














4 comentarios:
Soy Anabel Botella. Estoy muy de acuerdo contigo. Habría que cambiar los contenidos de la televión, pero es tan absorvente que a veces no puedes parar de mirarla. Antes me gustaba mirar los telediarios, pero hace tiempo que entre la crisis mundial de la se están enriqueciendo los mismos (es necesario que todo cambie para que todo siga igual, dijo Don Frabrizio), los intereses de partido y lo poco originales que resultan ya, me aburren. He decidido ver lo único que me interesa, y cuando hay algo que no me gusta, apago la tele y me pongo a leer. Suelo leer como mínimo un libro a la semana, además de escribir todas las tardes que puedo, atender a mi familia, acudir cuando puedo a seguir formándome como yogui y de llevar una pequeña compañía de teatro infantil, que no es poco. En España hay cientos de programas que para mí son basura, pero hay a gente que les entretiene. No comparto sus gustos, pero el mundo se ve con tantos colores como personas.
Cuando mi hijo era pequeño me negaba a comprarle una pistola para que jugara, pero él buscaba un palo, o imitaba con la mano una pistola. Después de meditarlo su padre y yo, le compramos una pistola. Se cansó a las dos o tres semanas. Hoy puedo decir, no sé si mañana, que mi hijo no es violento. No es pasión de madre, si no toda la educación que intentamos inculcarle a nuestro hijo. Creo que una buena educación es fundamental, y aunque tenga trece años, su padre y yo nos negamos a que vea alguna que otra serie por la tele. A mí me gusta mucho Dexter y Carlifornication, pero no creo que sea una serie para él. Y cuando está aburrido le incito a leer, e intento compartir sus gustos por la lectura. Ahora está enganchado a un cómic: Naruto. Puede que haya violencia, pero también hay un trasnfondo detrás importante como es el compañerismo, la solidaridad y la superación para ser mejor persona.
Habría que poner más programas para ser mejores personas, sí, pero yo aún no he perdido la esperanza.
Saludos desde La ventana de los sueños.
GRACIAS POR PASAR ME HONRA TU PRESENCIA EN MI BLOG NO DEJES DE HACERLO AL IGUAL QUE YO TE DEJO UN GRAN SALUDO DESDE ISRAEL Y HATA PRONTO
GRACIAS POR PASAR ME HONRA TU PRESENCIA EN MI BLOG NO DEJES DE HACERLO AL IGUAL QUE YO TE DEJO UN GRAN SALUDO DESDE ISRAEL Y HATA PRONTO
http://elbohemiodelanoche.blogspot.com/
Hola! Gracias por "seguirme".
Parece que el tema de la televisión basura es común a varios países. Por lo menos, aquí en la ARgentina así pasa y en Mendoza, en donde yo vivo, aún más.
Yo no tengo tv por cable así que directamente... no veo televisión más que el noticiero local al mediodía.
Que tengas una linda semana.
BACI, STEKI.
Publicar un comentario en la entrada